Lo importante es que si bien era entretenido y todo, me hizo pensar en lo complicado que son las relaciones y cómo, estaba súper feliz con cómo estoy actualmente.
No me había dado cuenta de eso, no había dimensionado lo que me gusta estar soltera y sin compromisos.
Trabajo todos los días hasta tarde y llego a mi casa a bañarme y comer, así que solo tengo los fines de semana.
Y la verdad, es que me gusta aprovechar mi tiempo, me gusta saber que cuando termina el día viernes puedo hacer cualquier cosa, lo que se me venga en gana.
Me gusta saber que si quiero me desaparezco de mi casa y no tengo que coordinarme con nadie.
Que no existen los "y qué haremos hoy?" o "qué peli te tinca ver?". Ahora que la única persona a la que tengo que preguntarle qué quiere hacer soy yo, siento que los días son eternos y puedo disfrutarlos más.
Me agrada esta época de mi vida: tengo dinero y lo gasto en mí, no me mido y si quiero puedo darme el gusto que quiera.
Y entonces me di cuenta de lo siguiente: por ahora, no quiero enamorarme ni quiero estar con alguien. Sería una carga más que un beneficio. Me gusta mi vida tal y como es... Para haber sido una niña y adolescente muy depresiva, me sorprendo y me felicito a mi misma. En mi imagen mental de niña y adolescente, no me veía llegando a esta edad, porque jamás creí que sería feliz.
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