sábado, 15 de noviembre de 2014

Frases del bronce o del oro para terminar

Ayer nos juntamos con mis amigos a celebrar diversas cosas buenas que han pasado: que una se tituló, que otro cumplió años y que otra (yo) fui premiada como mejor practicante 2013 y AL FIN, AL FIN, me pusieron mi nota de tesis y es un 7.
Entonces, con alcohol ya en el cuerpo, nos pusimos al corriente. Les conté que mi ex está andando otra vez con su nueva mejor amiga y que no se cumplió lo que le deseé cuando lo dejé: "ojalá que cuando otra vez te guste una amiga, la mina te mande a la chucha".
A raíz de lo anterior empezamos a rememorar frases para terminar. Unas más ingeniosas, otras más malvadas.
A propósito de ello, el otro día me agregó a facebook un amigo que tuve en la u. El niño era muy bueno. Cuando se me declaró en un parque, solo atiné a decirle: "Lo siento, me gustan las mujeres"... a las dos semanas me puse a pololear con un hombre. Creo que realmente le rompí el corazón.
Mi primer pololo me terminó señalando "eres más cariñosa con tus amigos que conmigo, que soy tu pololo". Lo cual era absolutamente cierto, supongo que es cruel andar con alguien solo porque te iba a regalar libros de Nietzsche, pero bueno.
El segundo tipo con el que anduve tenía polola. Y cuando me terminó, me dijo: "lo siento, pero quiero arreglar las cosas con mi polola"... luego supe que se comió como a la mitad de mi curso.
Luego, anduve con una niña, pololeamos. Pero un día le dije "no puedo seguir pololeando contigo,  saber que estamos pololeando me ahoga, pero sigamos tirando en buena onda". Y así seguimos durante un año.
Mi último ex me pateó al menos 4 veces... como que perdí la cuenta ya. La primera vez me dijo que no podía seguir conmigo porque ya no sentía lo mismo cuando me besaba... yo había dejado de sentirlo hace mucho tiempo, pero no por eso lo iba a dejar.
La segunda vez, me pateó porque dijo que se sentía infeliz conmigo, que no podía estar conmigo sin recordar que cuando me pateó la primera vez, estuve con otros tipos y que no fue él el único hombre en mi vida (¿no es eso ser cara de raja? si él a los dos días ya se había puesto a pololear con su mejor amiga).
En otra ocasión me dijo que lo hacía por mi bien, que él era una persona tóxica que me hacía infeliz. Supongo que dicha decisión debía dejármela a mí.
Eso, creo que mis términos han estados rodeados de estupidez. Al final pareciera que todo término de relación está rodeado de estupidez, como si al acabarse el amor, se acabara también el ingenio y la dignidad. Por tratar de hacer lo mejor, decimos lo más imbécil... o quizás lo decimos para el otro no tenga esperanzas. No lo sé.
Actualmente tengo una novia cibernética para espantar pretendientes reales. El asunto va bastante bien... no la veo casi nunca y solo nos mandamos canciones. Por otra parte, y como conversábamos ayer, el contacto humano está sobrevalorado. 
Del mismo modo, tengo un amigo con pilas para aliviar tensiones... un día se me quedó en el baño de la casa, donde vivo con mi familia. Y solo lo recordé cuando iba camino a la pega... me entró un sudor frío por la espalda, así que tuve que enviarle un mensaje a mi madre: "por favor, guarda la bolsa de género que hay sobre el estanque del baño, pero no toques lo que hay dentro". Me asusté mucho y creí que mi madre querría conversar sobre el asunto, mas no fue así.
En fin, creo que me las apaño bien con las relaciones cibernéticas y los amigos de Jelly, a ellos no hay que terminarlos ni esperar que te terminen, porque a lo más, uno tiene que cargar las pilas o postear un enlace de youtube.


miércoles, 8 de octubre de 2014

De la felicidad y una misma

El otro día veía un dorama (sí, me gustan los doramas), creo que "It's ok, that's love". Muy bueno el dorama, pero eso no es lo importante.
Lo importante es que si bien era entretenido y todo, me hizo pensar en lo complicado que son las relaciones y cómo, estaba súper feliz con cómo estoy actualmente.
No me había dado cuenta de eso, no había dimensionado lo que me gusta estar soltera y sin compromisos.
Trabajo todos los días hasta tarde y llego a mi casa a bañarme y comer, así que solo tengo los fines de semana.
Y la verdad, es que me gusta aprovechar mi tiempo, me gusta saber que cuando termina el día viernes puedo hacer cualquier cosa, lo que se me venga en gana.
Me gusta saber que si quiero me desaparezco de mi casa y no tengo que coordinarme con nadie.
Que no existen los "y qué haremos hoy?" o "qué peli te tinca ver?". Ahora que la única persona a la que tengo que preguntarle qué quiere hacer soy yo, siento que los días son eternos y puedo disfrutarlos más.
Me agrada esta época de mi vida: tengo dinero y lo gasto en mí, no me mido y si quiero puedo darme el gusto que quiera.
Y entonces me di cuenta de lo siguiente: por ahora, no quiero enamorarme ni quiero estar con alguien. Sería una carga más que un beneficio. Me gusta mi vida tal y como es... Para haber sido una niña y adolescente muy depresiva, me sorprendo y me felicito a mi misma. En mi imagen mental de niña y adolescente, no me veía llegando a esta edad, porque jamás creí que sería feliz.


domingo, 20 de julio de 2014

Esto de ver películas malas

Estaba pensando en que quizás no debería ser tan monotemática, luego pienso que si no soy acá así, no hay donde lo sea.
Estaba viendo facebook después de terminar de ver una comedia romántica y me di cuenta que tenía pena.
Pero antes, durante la película, pensaba en cómo lo que pasaba ahí no tenía ningún sentido.
La película en cuestión: "Cómo perder a un hombre en 10 días", donde una mina va a escribir un artículo para la revista en que trabaja, engañando a un iluso, mientras a su vez el iluso había apostado enamorarla a ella dentro del mismo plazo.
El asunto está en que:
- la mina muestra lo peor de sí, con lo cual el tipo no llega a conocer ni una minúscula parte suya realmente (pensemos que el plazo es de 10 días),y no se entiende que se enamore de ella
- la manera en que muestran los típicos errores de las minas, parece denotar cierto machismo y cierta subestimación del carácter femenino; algo así como "las mujeres y sus rabietas"
- si el tipo se enamoró de ella estando ésta fingiendo, qué pasaría una vez que ella sea "realmente ella"?
- cómo puede hablarse de enamoramiento en 10 días?
En fin... no entendí nada de eso. La película era divertida, pero tengo ciertos conflictos con su trama. He tratado de pensar en que esas comedias no hay que evaluarlas "éticamente", pero es difícil.
Y luego recordaba cuando tenía tantos gustos en común con alguien y salíamos juntos a muchos lados, a los que no saldría con otra persona.
Esto justo tiene que ver con la razón de ver películas malas. Duele demasiado ver una buena película pensando qué habría pensado él de ella. Del mismo modo, ahora escucho música diferente, voy a diferentes lados, entre otras cosas.
Es difícil reponerse a una relación y las comedias románticas no lo hacen más fácil.

miércoles, 16 de julio de 2014

Comer, rezar, amar (o Comer, rezar y amar)

Anoche empecé a ver esta película, donde trabaja Julia Roberts.
No me interesaba verla, porque el título suena a libro de autoayuda.
Sin embargo, poco después de empezar a verla me volé.
Hace años que no lo hacía, no me sentía cómoda con ello. Ayer fue diferente, no hubo problemas ni paranoia.
El asunto es que no entendí mucho de la película y me quedé dormida en algún momento, cuando ella llega a Bali.
Recuerdo que varias veces mi amiga me decía "escucha esta frase, es súper buena" y yo no podía ni quería interesarme por ella, porque como ya dije, sonaba todo a auto-ayuda y no me gustan esas cosas.
No obstante, hubo una parte, que no sé si al final la entendí o no, pero me puso triste... y tuve uno de esos momentos de revelación, de esos que uno tiene cuando está volada y cree que encontró el secreto del universo.
La mina tenía que perdonarse a si misma... o no? bueno, esa parte no es la importante.
El asunto es que la mina había dejado a su marido y el tipo la odiaba mucho y ella, cuando al fin entendía lo que debía hacer, lo abraza y le dice que no importa, que la ame.
Y en mi fuero interno, lleno de humo y con los sentidos al máximo, creí entender que la clave no era tratar de reprimir el dolor, si no sentir con intensidad, hasta que lo sueltas todo y al fin eres libre.
Entonces me pregunté si podría hacer eso con mi ex.... ya no esforzarme en no pensar en él o putearlo mentalmente cuando recuerdo que me dijo que ya no le daban ganas de hacer nada conmigo (maldito gilipollas), sino rendirme al sentimiento, dejar que estas emociones que todavía me embargan, esta nostalgia, los recuerdos de la relación, perduren hasta que pueda superar todo esto y pueda pensar en él sin pena y sin odio.
No sé si resultará, pero en ese momento me pareció algo súper bueno.
Y bueno, luego lo pensé, y dije "qué chucha, no tengo por qué perdonarlo y seguir amándolo" y solo sentía odio, odio porque al final fue inconstante, porque siempre fue inconstante, mientras yo sigo acá, demasiado enganchada.
Es extraño el asunto, yo sé que él no es una persona que valga la pena o el tiempo para tenerlo tan en cuenta, y sin embargo, todavía lo extraño.
Lo extraño y me duele, pero no me duele el no tenerle y lo que tuvimos, porque al fin y al cabo, él era bastante pesado e indiferente conmigo, sino que me duele y me da miedo que él haya sido EL amor de mi vida, y que de ahora en adelante no exista nada, que mi vida sea un páramo y que yo no pueda interesarme por ninguna otra persona.
Realmente me gustaría sentir algo por alguien y que esa persona me correspondiese y me tratase bien. Sería agradable que me tratase bien y que su amor no disminuya.

https://www.youtube.com/watch?v=gX1cp3qcbAY

P.S.: Quería que la mina se quedara con James Franco, simplemente porque es James Franco y ya es suficientemente triste que no se quedara con la niña en Spiderman, pero como ya dije, no terminé de ver la película y al parecer la cosa estaba encaminada con el español.
Y no sé si termine algún día de ver la película, la sentí bastante larga y no interesante.

martes, 8 de abril de 2014

La discografía

El asunto está en que no hablo con nadie en general de lo que me duele, de lo que me mata, para no ser repetitiva. Así que prefiero ser repetitiva acá, anónimamente.
En esta ocasión, y luego de estar nuevamente sola, sola de la misma persona, planeo organizar mi discografía de "con esto me corto las venas, aunque no se lo diga a nadie".
Primera canción: No, no es la primera canción, ésta es la segunda canción con la que pensé en ti. La primera la pondré después.
Radiohead (Thinking about you)
Been thinking about you
Your records are here
Your eyes are on my wall
Your teeth are over there
But I’m still no-one
And you’re now a star
What do you care?
Been thinking about you
And there’s no rest
Shit I still love you
Still see you in bed
But I’m playing with myself
What do you care?
When the other men are far, far better
All the things you’ve got
All the things you need
Who bought you cigarettes?
Who bribed the company
To come and see you honey?
I’ve been thinking about you
So how can you sleep?
These people aren’t your friends
They’d paid to kiss your feet
They don’t know what I know
Why should you care
When I’m not there?
Been thinking about you
And there’s no rest
Shit I still love you
Atill see you in bed
But I’m playing with myself
What do you care
When I’m not there?
All the things you’ve got

You’ll never need
All the things you’ve got
I’ve bled and I bleed to please you

I’ve been thinking about you

Traducción

Estuve pensando en ti,
tus discos siguen aquí,
tus ojos están sobre mi pared,
tus dientes están por allá.
Pero sigo siendo un don nadie
y tú eres una estrella.
¿Qué te importa eso?
Estuve pensando en ti,
si descansar.
Diablos, aún te amo,
aún te veo en la cama.
Pero sólo juego conmigo mismo.
¿Qué te importa eso,
cuando los demás hombres son mejores?
Todo lo que tienes,
todo lo que necesitas.
¿Quién te compró cigarrillos?
¿Quién sobornó a la compañía
para poder venir a verte, cariño?
Estuve pensando en ti,
¿cómo es posible que puedas dormir?
Esa gente no es tu amiga,
pagaría por besarte los pies.
No saben lo que yo sé.
¿Por qué habría de importarte,
si no estoy ahí?
Estuve pensando en ti,
si descansar.
Diablos, aún te amo,
aún te veo en la cama.
Pero sólo juego conmigo mismo.
¿Qué te importa eso,
si no estoy ahí?
Todo lo que tienes,
que nunca necesitarás.
Todo lo que tienes,
lo que he sacrificado por complacerte.
Estuve pensando en ti.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Tú y yo no deberíamos estar juntos

Me has pateado cuatro veces.
La primera vez llevábamos 6 meses de relación y a los dos días te pusiste a pololiar con tu mejor amiga, por quien decías no sentir nada.
Luego hubo un terremoto y me llamaste cuando te dije que no me buscaras, y me dijiste que me querías y te creí y dejaste a tu novia y volvimos.
La segunda vez me dijiste que no te sentías feliz.... ese mismo día te vi bailando muy feliz con tu nueva mejor  amiga, a 10 metros de mí.
Pero me echabas de menos y a la semana me pediste volver.
La tercera vez fue un mes después de eso, dijiste que realmente esto no funcionaba y me sentí utilizada.
No obstante volviste una vez más, y yo una vez más te creí cuando me abrazaste en la escalera mecánica y me dijiste: no dejes que haga más embarradas.
La cuarta vez fue en Marzo de este año... volvías de un carrete al que no me invitaste y ni siquiera a la cara me dijiste que ya no eras feliz en general y yo no te hacía sentir mejor. Una vez más te pedí que no me volvieras a contactar, porque sabes que si me pides algo, te diré que sí, que si te equivocas, te perdonaré... 
Sin embargo no lo respetaste y me escribiste una gran carta de amor y arrepentimiento, señalando que no estabas apto emocionalmente para volver de inmediato conmigo, pero querías hacerlo. Y yo te di tiempo, hablábamos siempre, íbamos a conciertos, hasta me propusiste ir a vivir juntos en un tiempo más.
Finalmente un día, y a regañadientes, me contaste que llevabas 6 meses con tu nueva mejor amiga.... y te odié tanto, pero tanto, porque era mi peor pesadilla, la indecencia más cruenta... me sentía imbécil, ilusa, y mi pecho se rompió por quinta vez.
Te dije de todo, te recriminé tanto y te eché, y te rogué, tú sabes que lo hice, que no te acercaras más... pero vuelves al día siguiente, ¿y qué puedo hacer yo sino abrir la puerta?

martes, 17 de septiembre de 2013

En el Castillo

No había trabajado antes formalmente, salvo pequeños "pitutos".
Y si bien es la labor perfecta, el área en el que quería trabajar, es inevitable sentirme perdida, confundida, ansiosa.
Todavía no me hacen firmar el contrato ("es que el contador es externo y viene el lunes") ni tengo escritorio propio ("es que estamos reestructurando"), ni celular de la pega ("puede que la próxima semana") ni estuche para los lápices ("te voy a buscar un estuche"), entre otras cosas...
Y he leído tanto a Sherlock Holmes últimamente, que me acuerdo de casos como el de la institutriz que debió raparse para hacerla pasar por la hija enferma o el trabajador de banco que contrataron para que revisara la guía de mercaderes en tanto los criminales robaban la caja fuerte.
Por último, me acuerdo de El castillo de Kafka y todo ese ambiente claustrofóbico de no saber para quién trabajas ni cuál es tu labor. Ojalá pudiese adelantar el tiempo y despertar acostumbrada a la rutina del trabajo asalariado, no sentir que en cualquier momento despertaré y descubriré que todo fue una broma o que solo era un trabajo a prueba... y que reprobé.
No es que sea floja, al contrario, sino que no pensé en insertarme de esta manera en la maquinaria... pero tampoco hay un modo menos traumático de hacerlo.
Quizás debería solo respirar profundo y esperar la infinita paciencia del empleador que pese a la ineptitud del trabajador, lo mantiene porque le da flojera buscar nueva fuerza bruta.
(No agarré mi bicicleta y me iré a la costa, me falta ese componente hípster-ABCdin...)